La aparición de vida extraterrestre inteligente plantearía una cuestión teológica y de fe a la cristiandad y a los cristianos. Los Testigos de Jehová han publicado una opinión al respecto, aunque no en su órgano oficial y doctrinario, que es la revista “La Atalaya”, sino en la revista “¡Despertad!”. En ejemplares menos recientes, ¡Despertad! decía de sí misma: “¡Despertad! Es informativa para toda la familia. Muestra cómo hacer frente a los problemas de nuestro tiempo, presenta noticias de actualidad, habla acerca de las gentes de otros lugares, analiza temas de religión o ciencia. Pero va más allá. Sondea el trasfondo de los acontecimientos actuales e indica cuál es su verdadero significado, aunque siempre mantiene neutralidad en lo que respecta a la política y no favorece a una raza sobre otras. Más importante aún: esta revista fomenta confianza en la promesa del Creador de establecer un nuevo mundo pacífico y seguro que pronto reemplazará al sistema de cosas actual caracterizado por la maldad y la rebelión.”
Pretendo hacer un análisis crítico de esa opinión y para eso es conveniente comenzar por verter parte del artículo en cuestión, para luego analizarlo.
«¿[La Biblia,] Dice algo sobre si hay vida en otros planetas?
Algunas figuras influyentes de la religión han insistido en que Dios no crearía ningún mundo sin un propósito, y que por lo tanto todos los mundos habitables tienen que estar habitados. ¿Es eso lo que dice la Biblia? No. La Biblia indica que es muy poco probable que Dios haya creado criaturas físicas inteligentes en cualquier otro planeta aparte del nuestro. ¿Por qué?
Porque si Dios hubiese creado tales seres, lo habría hecho antes de crear a Adán y Eva. Y, o bien hubiesen permanecido fieles a su Creador, o, como fue el caso de Adán y Eva, hubiesen pecado y caído en la imperfección.
En el caso de haberse hecho imperfectos necesitaban un redentor. Un ensayista explicó la situación de la siguiente manera: “Sería espantoso imaginarse que todos los viernes [el día que Jesucristo fue ejecutado] Jesús está siendo colgado en algún lugar del universo por los pecados de alguna persona”. No obstante, este punto de vista no es bíblico. La Biblia nos dice que Jesús “murió con referencia al pecado una vez para siempre”. (Romanos 6:10.)
¿Y si estos seres hubiesen permanecido perfectos? Cuando Adán y Eva pecaron, lo que en realidad hicieron fue poner en tela de juicio el derecho de Dios a gobernar sobre un mundo de seres físicos inteligentes. Si en aquel tiempo hubiese existido otro planeta, un mundo lleno de seres físicos inteligentes que viviesen en armonía y lealtad bajo la gobernación de Dios, ¿no se les habría llamado para que testificasen que Su gobernación sí funcionaba? En vista de que Él ya ha utilizado hasta a humanos imperfectos como testigos a favor suyo respecto a esta misma cuestión, esa conclusión parece inevitable. (Isaías 43:10.)
¿Significa esto que Dios creó todos esos innumerables millones de soles (y planetas, en el caso de que existan) sin ningún propósito? En absoluto. Lo que sucede es que, aunque sabemos que en vista de la unicidad de Jesucristo la Tierra es por el momento el único planeta habitado del universo, y aunque sabemos también que este será siempre el único planeta donde el Creador vindicó la legitimidad de su gobernación, lo que el futuro tiene reservado no lo sabemos.»
Citado de la revista ¡Despertad!, del 8 de abril de 1990. El remarcado es mío.
Análisis
Primer remarcado: La Biblia no indica que es muy poco probable que Dios haya creado criaturas físicas inteligentes. No dice nada explícito al respecto. Lo que afirma el párrafo es una deducción que hacen el autor del artículo y el equipo que analiza y autoriza a publicar el trabajo. Como trataré de explicar más adelante, no es una deducción obligada a partir de lo que se sabe.
Segundo remarcado: En este segundo texto remarcado está la clave de todo el asunto. Para poder extraer alguna conclusión lógicamente válida es necesario desmenuzar la cuestión que planteó Satanás el Diablo. ¿Qué dijo Satanás a Eva para provocar la rebelión humana?
3[…] “¿Es realmente el caso que Dios ha dicho que ustedes no deben comer de todo árbol del jardín?”. 2 Ante esto, la mujer dijo a la serpiente: “Del fruto de los árboles del jardín podemos comer. 3 Pero en cuanto a [comer] del fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios ha dicho: ‘No deben comer de él, no, no deben tocarlo para que no mueran’”. 4 Ante esto, la serpiente dijo a la mujer: “Positivamente no morirán. […]” (Génesis 3: 1-4, Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras)
Satanás habla lo menos posible, aparentemente busca que sus víctimas saquen conclusiones y sean responsables por sus actos. No dijo directamente: “Dios es mentiroso” pero, como Dios no puede equivocarse, la única alternativa que queda es un dicho de Dios conscientemente falso, por lo que –según Satanás- sería un mentiroso. Esto, ya de por sí, fue un hecho inédito, nunca nadie había acusado a Dios ni puesto en tela de juicio su integridad moral.
Lo que siguió es peor aún. Génesis 5 continúa: “Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo”.
Nuevamente, el Diablo dijo lo menos posible, dejando que Eva pensara. Psicológicamente la movilizó. La Biblia no registra qué pensó Eva, pero pudo haberse preguntado cosas tales como: ¿Por qué Dios no quiere que seamos como él? ¿Es que él quiere que permanezcamos sujetos a su dominio y no decidamos por nosotros mismos lo que nos conviene? ¿Dios nos priva de esto por egoísmo? ¿Es Dios perjudicialmente posesivo?
Ahora, ¿qué hubiera pasado si Adán y Eva no pecaban? Hubiesen tenido descendencia y continuado en perfecta salud hasta hoy, extendiendo el jardín a todo el planeta. La humanidad viviendo como una gran familia en paz. Satanás no dijo que les iba mal con Jehová, tampoco que les iría mal. Ellos estaban en un jardín paradisíaco, con abundancia de alimento, paz con las bestias y en plenitud física por tiempo indefinido. Más bien, el Inicuo sugirió indirectamente que les iría mejor si desobedecían a Dios y se gobernaban a sí mismos.
De esta manera Satanás puso en tela de juicio la integridad moral de Dios y su calidad como gobernante. Lo pintó en falsos colores, como un gobernante posesivo, egoísta o caprichoso. Satanás no desafió a Dios en su poder, no era una cuestión de fuerza, eso se hubiera resuelto fácilmente. Levantó una cuestión moral sin precedentes que no podía resolverse por la fuerza. Toda la Creación inteligente (miríadas de ángeles) asistió a una acusación inaudita que obligó a Dios a permitir a los rebeldes que llevaran adelante su propósito, para que los hechos demostraran quién decía la verdad y quién no. Esta es la razón por la que Dios permitió la maldad en el mundo; había una cuestión moral de la que dependía la felicidad de todas sus creaciones y que sólo se dilucidaría con el tiempo y el accionar de las partes involucradas. Toda la Creación consciente quedó a la espera de esa respuesta. ¿Podía el hombre gobernarse a sí mismo con buen resultado? Algo más de seis mil años de historia demuestran que no. El hombre probó todas las formas de gobierno que se le ocurrieron y solo provocó dolores e injusticias. Una vez demostrado quién mintió, se acerca el tiempo en que Dios restaurará las cosas a lo que deben ser.
Adán y Eva no amaban a Dios. A lo sumo lo querían. Porque hasta el planteo de Satanás solo habían recibido cosas buenas de Jehová. Pero querer es para uno y amar es para el otro. El que quiere busca saciarse, "se sirve de". Por eso se fueron con el primero que les ofreció algo más, aunque aparentemente se iban “por las suyas”. (1ª de Juan 5: 19; Evangelio según Lucas 4: 5-8; 2ª a los Corintios 4: 4)
El carácter inaudito de esta cuestión no implica la inexistencia de otros seres materiales inteligentes, puesto que ellos, si acaso hubiesen sido creados con anterioridad al hombre, podrían haberse desarrollado bajo las leyes divinas sin haber planteado una rebelión contra Dios. Su testimonio no hubiese sido relevante en la cuestión nueva y universal planteada por el Diablo, puesto que es evidente que no les iría mal bajo el dominio de Dios. Satanás no planteó eso: indujo a pensar que podían estar mejor independientemente de Dios, pero de eso no había experiencia en ninguna parte (esto es cierto tanto si existían una cantidad numerosa de mundos con habitantes bajo las leyes divinas, como solo la Tierra). Pero, hayan existido otros seres materiales inteligentes anteriores al hombre o no, la novedad de la situación creada no depende de ello.
Que haya usado a humanos imperfectos para dar testimonio de la bondad de la gobernación divina se debe a que Dios eligió una fracción de la humanidad para usarla como contraste con la mayoría descarriada. Cuando esa minoría elegida hacía las cosas a la manera de Dios les iba bien y cuando no, se parecían más a los que no tenían guía divina. Esto hubiera sido inevitable aún si existieran otros seres materiales inteligentes viviendo en armonía con Dios, porque la cuestión era, de todas formas, si se podía vivir bien prescindiendo de Dios. Si esas personas hubieran llevado una vida plena sin caer en el pecado y siguiendo la guía de Dios, no podían demostrar que era falso que les pudiera ir mejor si hacían las cosas por su cuenta, porque eso nunca había ocurrido, no había experiencia acumulada al respecto.
Tercer remarcado: En vista a lo explicado en el anterior punto, la unicidad del Cristo no implica que no haya otros mundos habitados, sino que la Tierra es el único lugar del universo en donde fue cuestionada la autoridad de Jehová. Y si es el único –haya otros mundos habitados o no- es necesariamente el único en donde la soberanía de Jehová fue vindicada. Hay otra cuestión con respecto a la unicidad del Cristo:
Cuando Adán pecó, aún no había tenido hijos. El que Dios le haya permitido vivir lo suficiente como para que se cumpliera el propósito divino de una humanidad que poblara la tierra, no pudo evitar que la prole de Adán heredara la muerte de su padre. Este legado mortal se debió a que la Palabra de Dios se cumple inexorablemente. Cuando Adán procreó con Eva ambos estaban físicamente vivos, pero tenían una condena divina a muerte en todo lo que los constituía. Dicho de otra manera, los hijos e hijas de Adán fueron formados con material condenado a muerte. Para que quede claro, un ejemplo de la vida reciente: cuando unos biólogos y genetistas lograron clonar a la oveja Dolly, todos esperaban que la prole pudiera vivir tanto como cualquier oveja. Sin embargo, esta cría vivió aproximadamente el tiempo de vida que le quedaba a la madre; heredó de ella la edad de sus células. Al parecer, el tiempo de vida restante de los progenitores no se transmitiría cuando la reproducción se hace mediante esperma y óvulos.
El rescate de Cristo se hizo, entonces, porque no existía una humanidad concebida en perfección. Se hizo para que se cumpliera la voluntad de Dios de poblar la tierra y también para rescatar a seres humanos que no habían pecado voluntariamente y no tenían razón para sufrir la condena de su padre [13 Porque ya existía el pecado en el mundo antes de que existiera la Ley, pero no se puede acusar a nadie de un pecado cuando no hay ley. 14 Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado de la misma manera en la que pecó Adán, quien tiene cierto parecido con el que iba a venir. -Romanos 5: 13-14] . Si Adán hubiese tenido hijos antes de pecar, el rescate de Cristo no hubiera sido necesario. Adán y Eva estuvieron bien condenados y el rescate es para su prole.
Podría existir un mundo habitado por seres materiales perfectos y una fracción de ellos haberse rebelado. Esta fracción moriría y el rescate no sería necesario para los que se mantuvieron fieles y obedientes.
Esto es un análisis lógico no formal. No significa que yo crea que existen otros mundos habitados. Lo que sucede es que la lógica no se ocupa de verdades materiales (que coincidan con la experiencia acumulada o la evidencia). Para la lógica tiene tanto sentido decir que un enunciado es verdadero, como hacer lo contrario. Es más, esto se usa para poder estudiar la corrección o validez de un razonamiento. Los razonamientos no son verdaderos ni falsos; cuando son correctos para la lógica, se dice que son válidos. Se hace algo parecido a esto: "Si es verdad que Sócrates es mortal, entonces, tal cosa"; "si no es verdad que Sócrates es mortal, entonces, tal otra".
Conclusión
Puede ser cierto que la Tierra es el único planeta habitado por seres materiales inteligentes. Pero es muy peligroso pensar de esta manera, porque no se desprende por necesidad lógica de lo que sabemos. Expresado de otra forma: las justificaciones que se enuncian no establecen lo dicho como un hecho ineludible.
¿Qué pasaría con la fe de muchos si mañana la televisión mostrara a Trump y a Putin conversando con alienígenas?
Es necesario hacer un análisis crítico de estas cuestiones de las que la Biblia no hace mención explícita, porque cuando le llegue la hora a este sistema injusto podrían suceder cosas extraordinarias y no va a haber tiempo para que los que caigan puedan levantarse.
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