jueves, 10 de agosto de 2023

Seamos inteligentes

 

"Le preguntaron a la inteligencia artificial en qué lugar se encuentra Dios y la respuesta sorprendió a más de uno - LA NACION"


https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/le-preguntaron-a-la-inteligencia-artificial-en-que-lugar-se-encuentra-dios-y-la-respuesta-sorprendio-nid10082023/?outputType=amp


La inteligencia artificial es muy poco inteligente; en realidad, no es inteligente, ni siquiera como un cuervo. Esta podría ser una imagen del jardín de Edén, en el que Dios puso a la primera pareja humana.

Cuando Moisés le pidió a Dios que se dejara ver, Jehová le respondió que ningún hombre puede ver a Dios y, sin embargo, vivir.

¿Por qué? Porque Dios es una fuente de energía inmensa. Toda la que necesitó para crear el universo provino de Él.

A ciento cincuenta millones de kilómetros, no podemos evitar que se quemen nuestras retinas si miramos al Sol sin protección. El Sol es una estrella mediana entre los doscientos mil  millones que contiene nuestra galaxia, una entre doscientos mil millones de universos islas que nuestros astrónomos dicen que hay.

En una descripción antropomórfica y muy didáctica, la Palabra de Dios dice que Dios le permitió que viera su espalda a través de un velo cuando se retiraba. Aún así Moisés brilló por cuarenta días y el pueblo le temía.

Si Dios viviera en un lugar así todo se evaporaría, como en el centro de una explosión atómica.


El universo que Dios creó emite luz por y desde todas partes. Si toda esa radiación llegara a la Tierra con toda su energía, nuestro hogar estaría derretido a más de 5.500 grados centígrados. Si alguien pudiera verlo, el cielo nocturno no sería negro sino deslumbrante. Esto se conoce en astronomía como la paradoja de Olbers [https://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Olbers]. Hoy, esa paradoja se resuelve o explica con la expansión del universo; pero la razón  verdadera podría ser otra. (1) (2)


El universo debería quemarnos y no lo hace; mucho más Aquel que lo creó.


Nosotros pensamos, la inteligencia artificial hace que piensa.


Pensemos en Dios, seamos inteligentes.

Y repensando:

"Mucho más Aquel que lo creó"... Y tampoco lo hace. 


No deja que lo veamos porque él es Amor. (1Juan 4: 8; 16)



(1) Todas las teorías científicas son provisorias. Son válidas, nunca verdaderas, mientras sus afirmaciones permitan calcular efectos observados y predecir otros por conocer. Cuando hay una discrepancia grosera entre la realidad observada y las predicciones teóricas, la teoría deja de ser válida y hay que reemplazarla por otra.

(2) La explicación actual acerca de por qué el cielo nocturno no es deslumbrantemente brillante se basa en la validez de la teoría del big bang y la expansión del universo. Muchos se equivocan al decir que Edwin Hubble descubrió esa expansión y que la expansión es un hecho experimental, una medición instrumental que determina la expansión. El hecho experimental es que los espectros de las estrellas y galaxias están corridos al rojo y tanto más cuanto más lejos se hallan las fuentes de nosotros. Esto podría ser explicado por el efecto Doppler-Fizeau (es el caso del Big-Bang y la expansión del universo), suponiendo un alejamiento de todas las fuentes de luz entre ellas y en todas las direcciones, pero no es la única posible.  Por ejemplo, podría suceder que hubiera algo en el espacio que hiciera que la luz pierda energía a medida que se desplaza por las vastedades interestelares. Como la luz no puede viajar por el espacio a otra velocidad que no sea de 299.792,5 km/seg, no queda otra forma de pérdida de energía más que una disminución de la frecuencia de la onda. Se conoce como la teoría de la luz cansada. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario