Muchas personas pertenecientes a la cristiandad dirán que sí, pero, ¿qué dijo Jesús?
“17 Jesús
le dijo: “Deja de agarrarte de mí, porque todavía no he subido al Padre.
Vete adonde están mis hermanos y diles: ‘Voy a subir a mi Padre y Padre
de ustedes, a mi Dios y Dios de ustedes’”. 18 María
Magdalena fue a ver a los discípulos y les dio la noticia: “¡He visto al
Señor!”. Y les contó lo que él le había dicho.” –Evangelio según Juan,
capítulo 20, versículos 17-18, La Biblia, Traducción del Nuevo Mundo.
Alguien dijo: “Ah, pero esa es su traducción de las Escrituras y
ustedes la han arreglado para su conveniencia”.
Veamos:
«No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis
hermanos: “Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de
ustedes”». 18 María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto
al Señor y que él le había dicho esas palabras. –Evangelio según Juan,
capítulo 20, versículos 17-18, El Libro del Pueblo de Dios, La Biblia,
traducción de los presbíteros Armando J. Levoratti y Alfredo B. Trusso, más
ocho colaboradores, autorizada por Raúl Francisco, Cardenal Primatesta,
Católica, Apostólica y Romana.
17Jesús le
dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos,
y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.
18Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las
nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas. –Reina-Valera,
revisión de 1960, la Biblia más usada dentro de las confesiones protestantes.
Esa misma persona agregó: “¿No estarán sacando de contexto una
expresión y torciendo las Escrituras?
“3 Alabado
sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de tiernas
misericordias y el Dios de todo consuelo.” –Traducción del Nuevo Mundo,
2 Corintios 1: 3.
“Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de las
misericordias y Dios de todo consuelo” –Levoratti-Trusso, Segunda Carta a
los Corintios, capítulo 1, versículo 3.
“3Bendito sea
el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de
toda consolación,” –Reina-Valera 1960, Segunda Carta a los Corintios,
capítulo 1, versículo 3.
¿Cuál es el contexto acá? Pero hay más:
“28 Oyeron que les dije: ‘Me voy y volveré
a ustedes’. Si me aman, les alegrará que vaya al Padre, porque el Padre es
mayor que yo.” –Traducción del Nuevo Mundo, Juan 14:28.
“Si me amaran, se alegrarían que vuelva junto al Padre, porque el Padre
es más grande que yo.” –Levoratti-Trusso, Juan 14: 28.
“28Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a
vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al
Padre; porque el Padre mayor es que yo.” Reina-Valera 1960, Juan 14: 28.
Nuestro interlocutor se aferra a lo que aprendió de sus mayores y está
bien. La fe no es credulidad, ni aceptar lo que nos conviene, es algo
fundamental que no puede tomarse a la ligera ni sostenerse por capricho.
Entonces, dijo: “Pero la Iglesia Católica enseña la doble naturaleza de Jesús
(hombre-Dios). En el primer texto que citó, Jesús habla como hombre”.
-Los católicos y los protestantes creen en un Dios Trino, Padre, Hijo y
Espíritu Santo. Según publicó el Concilio Mundial de Iglesias en 1962, los tres
son Dios, son co-eternos, co-iguales, todopoderosos y la divinidad es una. Con
esto en mente, analicemos lo que dijo Jesús cuando hablaba con sus discípulos
acerca de una pregunta enunciada por ellos, según registra Mateo 24: 3. En
Mateo 24: 36 Jesús dice algo muy interesante:
“36 Ahora bien, el día y la hora no los sabe
nadie, ni los ángeles de los cielos ni el Hijo; solo el Padre.”
Supongamos que la parte divina del hombre-dios Jesús no está
del todo conectada con su fracción humana, que Jesús hablaba entonces como
hombre y que no se refería a que el Hijo divino no supiera el día y la hora.
Pero esto no puede sostenerse, porque dice que “solo el Padre”, el Padre es el
único que lo sabe. Olvidémonos del Hijo. ¿Y el espíritu santo?
- No lo sé, es un misterio.
-Hay otra cuestión: Jesús vino a dar su vida para rescatar de
la muerte adámica a los Hijos de Adán. Comprar la vida de un hombre perfecto
con la vida de un hombre-dios sería pagar un sobreprecio.
-No sé qué decir.
-¿Le parece que venga el miércoles que viene a la misma hora
y lo consideramos?